EUGENIO BRITO EXPONE EN SANTIAGO. El Sur, domingo 16 de abril de 1978.
· Estrena su pintura modular.
· Muestra una nueva visión del hombre.
· Hace participar al espectador.
El artista Eugenio Brito expone a partir del veintiséis de mayo, en el Museo de Arte Contemporáneo de Santiago. Su obra es bastamente conocida en Chile, en varios países de América del Sur y en Estados Unidos. También en Concepción, donde a mediados del año pasado, exhibió parte importante de su creación, unas pinturas de grandes espacios, de luces y sombras, donde el hombre aparecía solitario, en una atmósfera fría y silenciosa. ¿Qué es lo que ahora presenta Eugenio Brito en la capital? ¿Ha innovado el artista en su enfoque pictórico? ¿Su visión del hombre, corresponde aún a la que mostró en la retrospectiva de julio, donde este aparece con sus contornos corroídos y carcomidos, como desmoronándose ante los embates de un mundo altamente mecanizado y por lo tanto deshumanizado?
Junto con presentar algunas obras antiguas, Eugenio Brito –actual director del Instituto de Arte de la Universidad de Concepción y jefe del Departamento de Artes Plásticas- incluyó trabajos nuevos y de un tipo de pintura que podría llamarse modular, que dentro de la trayectoria del artista, constituye una novedad.
Explica esta nueva forma de presentar su arte como una especie de cubículos armables y desarmables, donde pretende tipificar al hombre contemporáneo en los aspectos que más lo identifican: la mente, el alma y el sexo. Todo esto en un juego donde el artista hace participar al espectador.
Para que el observador pueda participar en esta parte de la creación, el artista entrega una obra compuesta de varias láminas superpuestas y divididas en tres partes horizontales las que se pueden girar como un libro. Y al girar una de las partes de estas láminas, ya sea la superior, la central o la inferior, cambiará sustancialmente la imagen que obtendrá la persona que enfrenta la obra.
Es una experiencia nueva de Eugenio Brito, en el campo de la pintura. Habla de una etapa de transición y, por sobre todo, de experimentación. Y no es sólo lo formal lo que interesa al artista, ya que presenta una posición analítica frente al hombre. Porque es siempre el hombre el motivo central de su arte, pero esta vez un hombre que ofrece alternativas en su tipificación.
“El Motivo Es Siempre El Hombre”.
Pero, ¿qué es lo que realmente quiere decir o expresar con esta nueva forma de presentación pictórica?
“Muestro a un hombre que pretende ser integral –responde a la pregunta
lunes, 27 de julio de 2009
ENTREVISTA, DIARIO EL SUR DE CONCEPCION, 1976.
PINTURA MONUMENTAL
DE EUGENIO BRITO.
Pasado y presente de la creación artística en el, transcurso de diez años, resume la muestra de óleos, acrílicos y litografías que inaugura el miércoles 24 de noviembre, a las 19 horas, Eugenio Brito en la Sala de Exposiciones de Tránsito de la Pinacoteca. Su objetivo es mostrar un panorama donde el paso del tiempo ha quedado significativamente reflejado, marcando una continuidad en los procesos de creación y superación. ¿Qué rumbo tomó la evolución de su pintura? La respuesta podrá encontrarla el público en esta muestra.
Más que pintor de caballete, Eugenio Brito saltó al primer plano de las noticias artísticas por sus numerosos murales. En dieciséis años ha realizado seis: dos en la Universidad Católica de Valparaíso, dos en el Aula Magna de la Universidad Técnico Federico Santa Maria de Valparaíso, uno en la sede social de Los Andes, y el último, inaugurado el 15 de octubre recién pasado, en la sede de Viña del Mar de la Universidad Federico Santa Maria.
Lo monumental de la pintura mural aparece en la pintura de caballete del artista, se trasluce en la temática, en la concepción, en el tratamiento. “Al confrontar mi trabajo actual con el realizado en 1960, encuentro un avance en mi pintura- reflexiona el artista-. Pero no hubo un avance diametralmente opuesto, sino una continuidad. Ahora trato de hacer algo con mayor madurez y con una mayor claridad conceptual frente al quehacer plástico y la temática. La constante podría ser la presencia de mis dos vivencias mexicanas en los dos periodos que estuve en México, en los años 1964 y 1970. Esas experiencias aportaron nuevos enfoques y establecieron a la vez, el vínculo entre los diferentes procesos de la evolución.
Eugenio Brito ha incursionado también con reconocido éxito en el campo de la escultura. De ahí que en su pintura aflore también in cierto sentido escultórico. Sobre todo, según confiesa el artista, en la última creación, manifestándose sólo ahora el fruto del trabajo junto al gran muralista mexicano Jorge González Camarena en la realización del magnífico mural “ Presencia de América Latina” en la Casa del Arte.
De todas estas actividades, confiere a la pintura el mayor número de posibilidades expresivas, ya que cada posibilidad tiene mil facetas de tratamiento posible, las que pueden tomar dimensiones poéticas, metafísicas, abstractas o líricas. Estas posibilidades, en la escultura, se limitan a recursos de superficies y texturas, solamente.
-¿Cree en la integración de las artes?
“Muchas veces me he planteado esta pregunta y pienso que la obra creativa debería contemplar la integración de todas las artes. Una de mis metas futuras es de incursionar con la pintura sobre la escultura, sin pretender caer en el “pop art”, pero sin negarle tampoco su posibilidad y valor”.
Piensa que en la creación, cualesquiera sean las técnicas empleadas, si el resultado es positivo, debe aceptarse como obra de arte. Considera que la libertad absoluta de creación se ha perdido por los encasillamientos exagerados y los prejuicios, prejuicios que han minado el aprovechamiento cabal de los recursos. “Cualquier trabajo y experiencia en arte adquiere un indiscutible valor de testimonio”, opina.
-¿Qué desea expresar con su pintura?
“Uno vive con una actividad y siente necesidad de ella –responde Eugenio Brito-. El trabajo surge lento, por periodos de ubicación y de búsquedas de referencias. Estas son asimiladas y maduradas por el artista quien luego las traduce en conceptos y las expresa a través de un lenguaje, el lenguaje artístico elegido por el artista”.
El artista resumió en una entrevista anterior, publicada en México, su arte con las siguientes palabras: “Mi pintura es la realidad de lo irreal. Trato de entregar a través de lo real, lo alucinante. Mi pintura es silenciosa, callada, pero critica. Despierta inquietudes, produce interrogantes y provoca el diálogo con el espectador. Mi pintura trata de clasificar al hombre contemporáneo que ha producido una burocracia que le oprime y le domina. Por ello aparecen en mis cuadros archivos que contienen partes del cuerpo humano. El hombre se ha dejado meter en un archivo como si fuera un documento inservible. Quiero criticar calladamente la enajenación humana, la reducción del hombre a número frío”.
-Aparentemente el artista actualmente tiene amplias libertades. ¿Ha sido para bien o para mal de la pintura?
“Se ha visto que de las tendencias de vanguardia ha habido aportes. Una experiencia se transforma en hecho consumado y siendo una vivencia ya no puede retroceder. No todos los descubrimientos han sido buenos, pero al menos han servido para renovar conceptos. El artista contemporáneo no puede quedar al margen de estas manifestaciones. Como cosa viva, el arte estará siempre sujeto a cambios y en vía de experimentación. Condicionan este cambio las continuas transformaciones en la naturaleza, en la propia imagen del artista y en el mundo que lo rodea, todo lo cual es lo que motiva al sujeto y lo induce a crear algo nuevo.
Eugenio Brito no ve en el pintor a un ente marginado de la vida, sino que lo ve como un personaje serio y muy profesional, que tiene los pies muy bien puestos en la tierra. No obstante, el artista chileno prefiere imitar escuelas ya aceptadas en otros puntos del país, en vez de experimentar y crear algo nuevo.
Con esta exposición que Eugenio Brito inaugura durante la semana el artista se reintegra nuevamente a la vida artística penquista, ahora como Jefe del Departamento de Artes Plásticas de la Universidad de Concepción, donde está a cargo de las cátedras de pintura y escultura.
El Sur, Concepción, domingo 21 de noviembre de 1976.
DE EUGENIO BRITO.
Pasado y presente de la creación artística en el, transcurso de diez años, resume la muestra de óleos, acrílicos y litografías que inaugura el miércoles 24 de noviembre, a las 19 horas, Eugenio Brito en la Sala de Exposiciones de Tránsito de la Pinacoteca. Su objetivo es mostrar un panorama donde el paso del tiempo ha quedado significativamente reflejado, marcando una continuidad en los procesos de creación y superación. ¿Qué rumbo tomó la evolución de su pintura? La respuesta podrá encontrarla el público en esta muestra.
Más que pintor de caballete, Eugenio Brito saltó al primer plano de las noticias artísticas por sus numerosos murales. En dieciséis años ha realizado seis: dos en la Universidad Católica de Valparaíso, dos en el Aula Magna de la Universidad Técnico Federico Santa Maria de Valparaíso, uno en la sede social de Los Andes, y el último, inaugurado el 15 de octubre recién pasado, en la sede de Viña del Mar de la Universidad Federico Santa Maria.
Lo monumental de la pintura mural aparece en la pintura de caballete del artista, se trasluce en la temática, en la concepción, en el tratamiento. “Al confrontar mi trabajo actual con el realizado en 1960, encuentro un avance en mi pintura- reflexiona el artista-. Pero no hubo un avance diametralmente opuesto, sino una continuidad. Ahora trato de hacer algo con mayor madurez y con una mayor claridad conceptual frente al quehacer plástico y la temática. La constante podría ser la presencia de mis dos vivencias mexicanas en los dos periodos que estuve en México, en los años 1964 y 1970. Esas experiencias aportaron nuevos enfoques y establecieron a la vez, el vínculo entre los diferentes procesos de la evolución.
Eugenio Brito ha incursionado también con reconocido éxito en el campo de la escultura. De ahí que en su pintura aflore también in cierto sentido escultórico. Sobre todo, según confiesa el artista, en la última creación, manifestándose sólo ahora el fruto del trabajo junto al gran muralista mexicano Jorge González Camarena en la realización del magnífico mural “ Presencia de América Latina” en la Casa del Arte.
De todas estas actividades, confiere a la pintura el mayor número de posibilidades expresivas, ya que cada posibilidad tiene mil facetas de tratamiento posible, las que pueden tomar dimensiones poéticas, metafísicas, abstractas o líricas. Estas posibilidades, en la escultura, se limitan a recursos de superficies y texturas, solamente.
-¿Cree en la integración de las artes?
“Muchas veces me he planteado esta pregunta y pienso que la obra creativa debería contemplar la integración de todas las artes. Una de mis metas futuras es de incursionar con la pintura sobre la escultura, sin pretender caer en el “pop art”, pero sin negarle tampoco su posibilidad y valor”.
Piensa que en la creación, cualesquiera sean las técnicas empleadas, si el resultado es positivo, debe aceptarse como obra de arte. Considera que la libertad absoluta de creación se ha perdido por los encasillamientos exagerados y los prejuicios, prejuicios que han minado el aprovechamiento cabal de los recursos. “Cualquier trabajo y experiencia en arte adquiere un indiscutible valor de testimonio”, opina.
-¿Qué desea expresar con su pintura?
“Uno vive con una actividad y siente necesidad de ella –responde Eugenio Brito-. El trabajo surge lento, por periodos de ubicación y de búsquedas de referencias. Estas son asimiladas y maduradas por el artista quien luego las traduce en conceptos y las expresa a través de un lenguaje, el lenguaje artístico elegido por el artista”.
El artista resumió en una entrevista anterior, publicada en México, su arte con las siguientes palabras: “Mi pintura es la realidad de lo irreal. Trato de entregar a través de lo real, lo alucinante. Mi pintura es silenciosa, callada, pero critica. Despierta inquietudes, produce interrogantes y provoca el diálogo con el espectador. Mi pintura trata de clasificar al hombre contemporáneo que ha producido una burocracia que le oprime y le domina. Por ello aparecen en mis cuadros archivos que contienen partes del cuerpo humano. El hombre se ha dejado meter en un archivo como si fuera un documento inservible. Quiero criticar calladamente la enajenación humana, la reducción del hombre a número frío”.
-Aparentemente el artista actualmente tiene amplias libertades. ¿Ha sido para bien o para mal de la pintura?
“Se ha visto que de las tendencias de vanguardia ha habido aportes. Una experiencia se transforma en hecho consumado y siendo una vivencia ya no puede retroceder. No todos los descubrimientos han sido buenos, pero al menos han servido para renovar conceptos. El artista contemporáneo no puede quedar al margen de estas manifestaciones. Como cosa viva, el arte estará siempre sujeto a cambios y en vía de experimentación. Condicionan este cambio las continuas transformaciones en la naturaleza, en la propia imagen del artista y en el mundo que lo rodea, todo lo cual es lo que motiva al sujeto y lo induce a crear algo nuevo.
Eugenio Brito no ve en el pintor a un ente marginado de la vida, sino que lo ve como un personaje serio y muy profesional, que tiene los pies muy bien puestos en la tierra. No obstante, el artista chileno prefiere imitar escuelas ya aceptadas en otros puntos del país, en vez de experimentar y crear algo nuevo.
Con esta exposición que Eugenio Brito inaugura durante la semana el artista se reintegra nuevamente a la vida artística penquista, ahora como Jefe del Departamento de Artes Plásticas de la Universidad de Concepción, donde está a cargo de las cátedras de pintura y escultura.
El Sur, Concepción, domingo 21 de noviembre de 1976.
ENTREVISTA, DIARIO EL NACIONAL, MEXICO D.F. 1969
LA PINTURA DE EUGENIO BRITO : UNA APACIBLE PROTESTA HUMANA.
Eugenio Brito es un joven chileno nacido, en Viña del Mar, formado allí mismo, perfeccionado en Florencia, Italia. Ha viajado por Bélgica, España y Suiza, ha expuesto en su país y en el extranjero. A partir del 26 de noviembre presenta sus obras en la Unidad Cultural Zacatenco del I.P.N., Bajo el patrocinio de O.P.I.C. De su pintura se ha dicho:
“…La concepción de la obra de Eugenio Brito es dinámica. Lo embrionario de una pintura en movimiento… la clave reside en esa situación dual -mitad mecánica, mitad onírica- no fusionada y quien sabe sin probable fusión…De lo racional brota un relámpago de irracionalismo… El proceso de transformación es instantáneo. ¿Qué es eso que viene hacia nosotros? ¿Es un espectro, un organismo torturado, es una máquina ciega? Es todo eso y mucho más: es un hombre”.
Amigo de México, admirador de nuestro arte, Eugenio Brito es de ágil palabra, como todo buen chileno. Busca la expresión adecuada y subraya los momentos que no deben perderse, lo que le dolería si se omitiese. Su expresión debe ser producto de su labor docente. Parece dar una conferencia al ser entrevistado:
¿Es la actual su primera visita a México?
No, estuve aquí en 1964, trabajando con González Camarena en Chapultepec. Posteriormente trabajé con él y su equipo en la realización de un mural en la Universidad de Concepción, en mi país. Ya en esa primera visita tuve oportunidad de trabar conocimientos con destacados artistas mexicanos como Felguérez, Tamayo y Siqueiros. Los seis meses que entonces pasé en México fueron de experiencias valiosísimas.
Realmente es imposible conocer el arte pictórico mexicano sin venir a este país. Lo que uno encuentra en reproducciones más o menos buenas es bien poco, y además el arte pictórico de México necesita de su medio ambiente para integrarse y poder dar al espectador una vivencia plena. Por otra parte todo artista necesita salir de su país para conocer nuevos horizontes. La obra que yo presento entrega experiencias pictóricas recogidas en el extranjero, en Europa y en México.
¿Qué nos dice de la pintura mural chilena?
Bueno, yo no soy un muralista, mi pintura es de caballete aunque el caballete haya crecido tanto. Nosotros los chilenos no tenemos una tradición muralista. Los murales que se hacen –yo mismo realicé en Viña del Mar uno- se hacen por encargo, con un sentido ornamental, persiguiendo un afán decorativo y nunca realmente artístico. Después de conocer el muralismo mexicano, yo no puedo decir que hacemos murales en Chile o en cualquier otro país de América Latina.
No se trata solamente de que México tenga una escuela y una tradición en este campo. La cosa es más compleja: ustedes tienen una historia que da los fundamentos al mural, una revolución que impulsa su desarrollo con fuerza insospechada, que se proyecta a través de lo plástico. La fusión de lo plástico con lo ideológico se da sola. La pintura mural mexicana no es descriptiva, su mensaje surge del desarrollo de lo eminentemente plástico.
¿Y de la pintura mural mexicana?
Admiro, de los muralistas tradicionales, a Juan O’Gorman quien sigue los pasos de Rivera y es modificado por mi maestro González Camarena. Tamayo es más universal en su arte, aunque yo siempre digo que es más mexicano de lo que él pretende. No se trata de temas, ni de su colorido, de formas o su composición. Hay aquí un elemento interno que no puede explicarse, que se percibe o no, que dice de la magnifica obra de Tamayo que es mexicana. De Siqueiros ¿qué decir? No se puede expresar su grandeza con palabras.
¿Qué ha descubierto en la pintura moderna mexicana?
He redescubierto algo que ya se dejaba ver en 1964, un nuevo brote que ha tomado fuerza en las galerías de las calles Hamburgo, Gironella, Cuevas. No sé dónde ha brotado esto, pero es una aventura de profunda inspiración goyesca. Nosotros en Chile también conocemos este movimiento, en Europa es lo mismo.
Creo que se ha originado en México, ese retorno a Goya más que ser mexicano. En lo personal me interesa muchísimo esa nueva veta, aunque no sea lo tradicionalmente mexicano. Es deseable que no signifique un abandono a lo alcanzado ya, pero el desarrollo no depende de nuestros buenos deseos. Las cosas acontecen y ya no hay retorno. Los tres grandes han cumplido, y necesariamente surgen nuevas escuelas.
Ahora lo que quisiera subrayar como fundamental, es que México tendrá siempre un estilo propio, una personalidad artística definida en su pintura y conformada a través en un patrimonio cultural inagotable y rico. Nosotros en Chile tenemos en mente un reflejo de lo europeo, México no. Es un consenso mundial: se viene a México a ver la escuela mexicana, a apreciar su fuerte personalidad pictórica.
Háblenos de su pintura.
Puede llamársele pintura concreta, nacida de una mezcla de realismo y subjetivismo. Es la realidad de lo irreal. Trato de entregar a través de lo real, lo alucinante. Mi pintura es silenciosa, callada, pero crítica. Mis cuadros despiertan inquietudes, producen interrogantes, provocan un diálogo callado entre el artista y el espectador.
Mi pintura trata de clasificar al hombre contemporáneo que ha producido una burocracia que le oprime y le domina. Por ello aparecen en mis cuadros archivos que contienen partes del cuerpo humano. El hombre se ha dejado meter en un archivo como si fuera un documento inservible. Quiero criticar calladamente la enajenación humana, la reducción del hombre a número frío.
Mi estilo es depurado, limpio. No se como una pintura puede ser limpia y depurada, pero mis cuadros son así. En cuanto a materiales, utilizo Politex llevado de México. Hay en mis cuadros un planteamiento muralista aunque no sean murales.
¿Puede hablarnos de su trabajo en el mural de González Camarena en la Universidad de Concepción?
Ese trabajo se inició aquí en México, en 1964, para terminar en abril del año siguiente, en Chile. Lo más importante de ese trabajo fue la convivencia humana de pintores de dos países en un trabajo intenso y entusiasta, en un ambiente de cordialidad. Para los dos chilenos que trabajamos allí, Albino Echeverría y yo, significo empaparse de la obra del maestro, de su estilo, de su visión del muro.
Además, González Camarena tuvo una sensibilidad especial para recibir impulsos y controlarlos con un gran respeto para la individualidad de cada uno de los participantes. Ese trato a nivel profesional tal vez fue lo más destacado de la atmósfera de trabajo.
Por lo demás, el mural de Concepción es un sitio de atractivo turístico en Chile, y goza de merecido prestigio. Está ubicado sobre un muro que fue especialmente construido para el mural y realmente esta muy logrado. La pintura de Camarena es una pintura poética, de suspenso, silenciosa, respetuosa, callada.
¿Encuentra afinidad con su pintura?
Nunca me atrevería a compararla. No pretenderé lograr lo que González Camarena ha hecho. Tal vez haya una afinidad en el enfoque, pero nunca en las realizaciones. Para mi fue un hallazgo encontrarme con González Camarena y trabajar a su lado, porque su pintura, sus concepciones de lo plástico, es algo que estaba en mi.
¿Qué me dice del movimiento pictórico chileno?
Nos encontramos en un momento de discusión, en un periodo de explosiones juveniles. Yo siempre he sido silencioso y he preferido que sea la obra la que hable. Vivimos en el auge de lo que se ha dado en llamar “Young power”, movimiento avasallador de pintores radicales de baja edad y preparación insuficiente.
Ellos creen que pueden ser voceros irrestrictos y exclusivos de todo lo nuevo, de la transformación en sí. Se exige que el artista cumpla en el plano social. Muchos de mis colegas abanderan movimientos que rompen vidrios y defienden la destrucción “para crear conciencia”. Es una manera de colocarse en posición de avanzada que para mi es solamente circo.
Me parece que el artista tiene una importante misión que cumplir. Uno debe ser el moderador, colocarse en lo justo, no salir a la calle a destruir por la misma destrucción. Ahora bien, no hay pintor en Chile que viva de su pintura: no hay mercado. Y se trata de un fenómeno general, una quiebra de los valores, la abolición de todo que propugna el “young power”.Y eso es absurdo. Empezar de la nada es imposible, la negación de lo viejo tiene que ir acompañada del reconocimiento a lo que puede perdurar. Se llega a defender ideas de lavado cerebral como la de privar al hombre de su alma cuando llega a la universidad. Tendríamos que irnos a la Luna para empezar totalmente desde el principio. Pero todo se concibe en tónica de fuerza. La sociedad tiene que cambiar, dicen. Todo es malo, todo es caduco.
Este movimiento no es privativo de Chile. Es una crisis aguda de negación en todos los órdenes culturales, artísticos, sociales y políticos. Cada uno trata de abolir lo que le antecede. Cuando esto se hace con buena intensión, esta bien; en caso contrario la intención nace muerta. Creo que todo ello es reflejo de los muy serios problemas que tiene América Latina en todos sus campos.
¿Cuáles son sus planes mediatos e inmediatos?
Primero la exposición que voy a presentar aquí. Tengo luego una invitación a Quito, Ecuador, y otra a Buenos Aires. La intención era pasar de México a EE.UU., donde sólo he estado de visita, pero la temporada esta por terminar allá, de manera que no se si extenderé mi viaje más al norte. Es muy importante, hay que decirlo, porque EE.UU. significa para nosotros el mercado más favorable.
Quisiera trabajar en México, no se si podré lograrlo, porque estoy en constantes reuniones con pintores y personalidades importantes, lo que es fundamental para la recolección de impresiones. Pero no me gusta visitar un país como turista. Quiero siempre en todo lugar, impregnarme de experiencias.
Por Luis Jordan
Revista de la Semana, México D.F.
Domingo 23 de noviembre de 1969.
viernes, 24 de julio de 2009
jueves, 23 de julio de 2009
CRONOLOGIA DE EUGENIO BRITO HONORATO.
1928: Nace un 15 de junio en Villa Alemana, pequeña localidad al interior de Valparaíso. Hijo de don José Anastasio Brito Guerra y doña Elvira Honorato Honorato. Es el menor de tres hermanas: Angélica, Lucia y Teresa.
1942: Ingresa a la Escuela de Bellas Artes de Viña del Mar, para estudiar curso completo de dibujo, pintura, grabado, cerámica y escultura, especializándose en pintura y cerámica. Tuvo como maestros a Arturo Gordon, Roko Matjasic, Carlos Hermosilla, Benito Román y Enrique Mosella; y como condiscipulos a Carlos Faz, Carlos González, Renzo Pecchenino ( Lukas) y Gastón Orellana.
1948: Egresa de la Escuela de Bellas Artes de Viña del Mar con el Titulo de Maestro de Arte, egresando con distinción en las disciplinas de pintura y cerámica.
1949: Se traslada a la ciudad de Lota en donde se desempeña como diseñador y decorador en la fábrica de porcelana “Lota”. Obtiene el primer premio en el Primer Salón Anual de Artes Plásticas, con su acuarela “Niños”.
1951: En mayo expone una muestra de “Acuarelas” en el Instituto Chileno Norteamericano de Cultura de Concepción.
1952: Expone en la Sala Delta de Viña del Mar una muestra de acuarelas. Expone una muestra de acuarelas en la Sala de Exposiciones de la Y.M.C.A. de Valparaíso.
1953: Obtiene mediante concurso, beca de perfeccionamiento otorgada por el gobierno italiano, para especializarse en artes cerámicas en la Escuela Estatal Richard Ginori, Sesto Fiorentino, Florencia. Permanece por un año conociendo los museos y galerías de Florencia, Roma, Milan, Genova, Pisa, Nápoles, Venecia, etc.
1954: Se traslada a Charleroi, Bélgica, pequeña localidad minera, donde realiza restauraciones y decoraciones para la Capilla Les Petits Foucault. Se traslada a Paris, Francia en donde trabaja como ayudante del ceramista y escultor parisino George Jouve. Conoce y frecuenta los talleres de los artistas Konstantin Brancusi, Ozip Zadquinne y Orloff. En agosto expone en Vallauris, donde conoce a Pablo Picasso, por medio de su amigo el ceramista Dominique Baudart, en el taller de cerámica Madoura. Viaja por los Países Bajos, Suiza y Luxemburgo conociendo museos y galerías.
1955: Regresa a Chile, después de dos años, con un cúmulo de experiencias y vivencias que más tarde plasmará en su obra tanto en cerámica y pintura.
1957: Realiza mural en mosaico para la Catedral de Talca. Expone en la Sala del Ministerio de Educación en Santiago. Expone una muestra de cerámica y escultura, en el Instituto Chileno Francés de Cultura de Valparaíso.
1958: Realiza murales e intervenciones en la Estación de Biología Marina de Montemar de la Universidad de Chile en Viña del Mar. Se traslada a Concepción donde trabaja como asesor cultural de la Revista Huachipato. Funda y dirige el Taller de “La Cascada” y paralelamente participa en los inicios de la Institución Cultural “Artistas de Acero”.
1959: En julio obtiene el Premio de Honor “C.A.P.” en escultura. Realiza mural en mosaico y mayólica en la Galería Universitaria de Concepción, titulado “Las Tres Pascualas”. Realiza Vía Crucis en Mayólica para la Iglesia de la Villa Presidente Ríos, en Talcahuano. Inicia investigaciones en el ámbito de la cerámica popular, recorriendo las localidades de Quinchamalí, Pomaire, Talagante, Florida y Temuco.
1960: Expone muestra de cerámica y escultura, en la Sala Universitaria de la Universidad de Concepción.
1961: En abril expone en Mulchen una muestra titulada “Cerámica a la Chilena” bajo el patrocinio del Departamento de Extensión Cultural de la Universidad de Concepción. Realiza mural en mosaico para la Radio Simón Bolívar en Concepción. Fruto de su intensa labor creadora y de su aporte al del desarrollo del arte y la cultura penquista, la Ilustre Municipalidad de Concepción le otorga el Premio Municipal de Arte y Literatura. La Universidad de Concepción lo envía como representante y observador a la Bienal de Arte de Sao Paulo, Brasil.
1962: Expone muestra de cerámicas y esculturas en la Casa Central de la Universidad de Chile en Santiago.
1963: En julio expone una muestra de pinturas en la Sala Universitaria de la Universidad de Concepción. En septiembre expone “Pinturas Recientes” en la Galería Beaux Arts, Santiago. En diciembre expone en la Fundación de la Cultura de Concepción, una muestra de óleos del periodo 1955-1963.
1964: Es enviado por la Universidad de Concepción, junto al pintor Albino Echeverría, a México, para unirse con el muralista mexicano Jorge González Camarena y su equipo, para la realización del mural “Presencia de América Latina” en la Casa del Arte de la Universidad de Concepción. Previo a este mural realizan un mural en el Museo Nacional de Antropología, en Chapultepec titulado “La Cultura es Patrimonio de todas las Razas” y otro mural en el Museo de Arte de Cuernavaca, titulado “Coatlicue”. Conoce y traba lazos de amistad con David Alfaro Siqueiros, Rufino Támayo y Felguerez. De vuelta en Chile, comienzan en noviembre la realización del mural de La Casa del Arte de la Universidad de Concepción. La Fundación de la Cultura de Concepción lo nombra miembro Académico.
1965: Tras cinco meses de arduo e intenso trabajo el equipo finaliza el mural, el cual es inaugurado en septiembre, con la presencia de las más altas autoridades tanto de México como de Chile. Realiza mural en mosaico en el frontis del Kindergarten del Colegio Alemán de Concepción.
1966: En febrero contrae matrimonio con Liliana Figueroa Macaya. Se traslada a Viña del Mar donde se desempeña como profesor de cerámica y escultura en la Escuela de Bellas Artes, profesor de Arte para las carreras de Diseño Industrial de la Universidad Federico Santa María y Universidad de Chile.
1967: En octubre nace su hija Paula. En noviembre expone una muestra de pinturas en la Sala Universitaria de la Universidad de Concepción.
1969: En junio obtiene el Premio de Honor “Municipalidad de Valparaíso” en el X Salón de Otoño por su pintura “El Espíritu del Muro”. Expone en el Museo de Bellas Artes de Viña del Mar. Expone en el Museo de Bellas Artes de Santiago su serie de obras que viajaran a México. Es invitado por el gobierno mexicano para exponer su obra de caballete. Expone su obra en O.P.I.C. (Organismo de Promoción Internacional de Cultura), en el Museo de Bellas Artes D.F., Museo de Arte Moderno D.F. Posteriormente expone en la Galería de Arte Hemisphere Center, San Antonio, Texas, Estados Unidos.
1970: En marzo expone en la Galería de Arte Mexicano, México D.F. Expone muestra colectiva “Grabados de Chile” en la Sala Municipal de Buenos Aires, Argentina. Realiza pintura mural titulada “Los Mundos del Hombre”, en la Casa Central de la Universidad Católica de Valparaíso, en Valparaíso.
1971: En julio nace su hijo Eugenio Alonso. Expone muestra colectiva de grabados chilenos en el Museo de Bellas Artes de Buenos Aires, Argentina.
1972: Realiza dos murales en el hall de la Casa Central de la Universidad Federico Santa Maria en Valparaíso, titulados “Después de la Sombra la Luz” y “La Luz del Conocimiento”. Realiza pintura mural para la Sede Social en San Felipe.
1975: Se traslada a Concepción donde se desempeña como Director de la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad de Concepción.
1976: Expone muestra de pinturas en la Casa del Arte de La Universidad de Concepción.
1977: Expone una muestra de pinturas en la Sala Universitaria de la Universidad de Concepción. Muestra colectiva “Pintura Contemporánea Chilena”, en el Instituto Cultural de Las Condes, Santiago. Realiza pintura mural titulado “José Miguel Carrera” para la Universidad Federico Santa María, sede Viña del Mar, el cual es inaugurado en octubre.
1978: Expone en el Museo de Arte Contemporáneo de Santiago una muestra de pinturas de los últimos diez años.
1979: Expone en el mes de junio una muestra colectiva de pintura en la Galería del Sol, en Concepción. Realiza pintura mural en la biblioteca de la Sede Rey Balduino de la Universidad Federico Santa Maria de Talcahuano, titulado “Hacia la Luz del Conocimiento”. Expone muestra de pinturas en la Casa del Arte de la Universidad de Concepción. Muestra colectiva “46 Pintores Chilenos, Desde la Colonia Hasta Nuestros Días”, en la Sala Municipal de Valdivia, Valdivia.
1980: En agosto expone en la Sala Universitaria de la Universidad de Concepción.
1981: Realiza pintura mural en la Iglesia de Rere, donde plasma su historia y pasado. En julio expone en el Instituto Chileno Norteamericano de Cultura de Valparaíso. Expone muestra de pinturas en la Casa del Arte de la Universidad de Concepción.
1982: En junio expone una muestra de pinturas en la Sala Lessing del Instituto Chileno Alemán de Cultura de Concepción. Expone en la Sala Universitaria de la Universidad de Concepción. Expone en la Casa del Arte de la Universidad de Concepción.
1983: En octubre expone muestra colectiva de pintura “Cinco Premios Municipales de Concepción”, en la Sala de Exposiciones de la Ilustre Municipalidad de Concepción.
1984: Expone en el Primer Salón Oficial de Arte de Pintura organizado por la Universidad de Chile en Temuco. Expone en muestra colectiva “Pintores del Sur”, Museo Nacional de Bellas Artes, Santiago. En diciembre expone su última serie de pinturas titulada “Divertimentos”, donde hace alusión a recuerdos del pasado y de su infancia. Fallece en Santiago un 15 de diciembre, el mismo día que finalizara su última exposición.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
.jpg)
